A pesar que las féminas han ganado terreno en el mundo laboral insertándose cada vez más, sigue existiendo una gran brecha en relación al salario que reciben mensualmente comparado con el de los varones.
Asà lo avala un estudio sobre la diferencia salarial llevado a cabo por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual señala que las mujeres generalmente reciben un 33% de sueldo mensual menos que los hombres, por un trabajo similar e incluso mayor.
No obstante, la entrada en vigencia de la nueva Ley de Igualdad Salarial (N° 20.348) exige que el empleador cumpla con el principio de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres que presten un mismo servicio.
Esto significa que a partir de la publicación en el Diario Oficial de la norma (el 19 de junio de 2009), las empresas con 200 o más trabajadores tienen seis meses para regular su situación y cumplir con las obligaciones que establece.
Pero, ¿cuáles son las razones de esta diferencia entre los sexos en el mundo laboral? Uno de los principales factores que explican la brecha es que la mujer generalmente tienen mayor flexibilidad en el trabajo, ya que deben ocuparse de la familia. Por ende, no puede dedicarle todo su tiempo al empleo como lo hace el hombre.
El caso de Patricia es un fiel reflejo del escenario que viven muchas mujeres en el trabajo. Ella y su marido se conocieron en la universidad, ya que estudiaban la misma carrera, ingenierÃa comercial. Los dos salieron de la generación el año 2000 y con muy buenas calificaciones. Hasta ese entonces se encontraban en similares condiciones. Sin embargo, todo cambió a la hora de encontrar trabajo ya que pudieron darse cuenta de la diferencia salarial.
Pese a que salieron de la misma casa de estudios, los dos trabajan en prestigiosos bancos y poseen un cargo similar, su marido recibe un sueldo 30% mayor que el de Patricia. Y es que mientras el esposo dedica todo el dÃa únicamente al trabajo, su señora debe atender las necesidades de los niños, quienes pese a que están al cuidado de una niñera, necesitan constantemente que su madre le soluciones los problemas.
A pesar de los inconvenientes que puedan surgir durante la jornada laboral, Patricia realiza a cabalidad todas las tareas que se le asignan. Esto quizás no al ritmo de su marido, pero finalmente lo cumple y eso es lo que cuenta.
La diferencia es discriminatoria e injusta y no sólo preocupa a quienes trabajan y viven esta situación sino que también a las autoridades, quienes finalmente han tomado medidas frente a la problemática. Es de esperar que estas se cumplan.
20 de octubre de 2009 - 10:27
Esta diferencia, mas que una discriminación es un castigo, ya que si los resultados son los mismos ¿cual es la diferencia entre hablar por telefono con los hijos y comentar los últimos eventos deportivos con los compañeros de trabajo?. Mientras los hombres no se hagan partÃcipes de la crianza de los niños, las mujeres siempre seremos discriminadas por el tiempo que le dedicamos a nuestra familia, ya que, si en el caso del artÃculo, el marido de Patricia se encargara de resolver la mitad de los requerimientos de los hijos…
18 de noviembre de 2009 - 15:43
aun sigue este problema en chile con la diferencia de salarios?? que debemos hacer las mujeres para que esto cambie vestirnos de hombre? no reproducirnos? …