¿Qué es el síndrome del desgaste profesional o Burn Out?

sandra casadoSandra Casado
febrero 10, 2010
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Estar quemado. Esta expresión siempre ha estado relacionada de una manera u otra el mundo laboral. El estrés por exceso de volumen de trabajo y la sensación de ingratitud ante un esfuerzo continuado no recompensado o materializado pueden motivar situaciones de desmotivación y/o frustración en el puesto de trabajo. Actualmente, en tiempos de crisis, esta sensación de apatía está en aumento. Este estado anímico tan familiar y reconocido por todos puede derivar en algo mucho más serio, una patología psiquiátrica.

Hay que remontarse a la década de los 70 para hallar el origen teórico del Burn Out o síndrome de desgaste profesional. El psiquiatra Herbert Freudenberge fue el primero en hablar de ello al detectar múltiples casos de profesionales que la experimentaban al trabajar durante un periodo largo de tiempo en instituciones cuyo trabajo implicaba el trato con personas, estando sometidos a grandes cargas y exigencias emocionales (profesores, médicos, policías…)

Cada vez se ha ido profundizando más en esta patología y, actualmente, estamos capacitados para realizar un esquema básico de la enfermedad, sus posibles causas, tipos, fases y consecuencias. En general, el Burn Out se manifiesta cuando un profesional que comienza con energías e ilusión a desempeñar su trabajo ve cómo, progresivamente, la sobrecarga y la no consecución de sus objetivos o aspiraciones le llevan a bajar el ritmo para, posteriormente, creer que lo que hace no tiene sentido porque nunca llegará a cumplir los objetivos. El trabajo nunca acaba y las horas que se le dedica tampoco. Aquí es donde aparece la frustración, eje central de la patología. Las consecuencias: apatía, malestar físico, ansiedad, cansancio físico y emocional, pérdida del humor y de las ganas en general.

El público afectado se ha ampliado.
Ya no se trata fundamentalmente de profesionales obligados a interactuar en exceso y a diario con personas en situaciones críticas, sino que ahora se acentúa en los directivos, políticos y trabajadores en general de empresas privadas y de la administración pública y, cada vez más, entre los estudiantes.

En la actualidad, además, la crisis no ha hecho más que acentuar el estrés. Los trabajadores no sólo ven como sus puestos peligran, sino que ante los despidos, existe, en muchos casos, la misma cantidad de trabajo para repartir entre menos personas. Además los bajos sueldos, los escasos incentivos profesionales o la pérdida de prestigio social son también factores que propician la aparición del Burn Out.

¿Cómo evitar llegar al extremo de perder el trabajo y ser víctima de serios problemas físicos y psicológicos por el estrés?

La prevención es el factor clave. El trabajador ha de saber soportar la presión laboral manteniendo la calma y evitando perder las riendas de la situación. La realización de técnicas relajantes tipo yoga o practicar ejercicio puede ayudar a fortalecer psicológicamente al trabajador.

Tan importante es no perder los nervios cómo saber recuperarlos a tiempo en el peor de los casos. Tomarse un tiempo de reflexión, el famoso contar hasta 10, antes de retomar la acción es fundamental. Los problemas se tienen que desmenuzar y simplificarlos para hacerlos más manejables.

Intentar separar la vida laboral de la personal es un reto que, en este caso, ha de convertirse en una realidad. Una correcta gestión de tiempos, horarios y plazos, dormir las horas suficientes, así como saber delegar o pedir ayuda pueden salvarte del Burn Out.

Si quieres profundizar más sobre cómo prevenirlo, el Monográfico de Universia sobre el Burn Out puede ayudarte.

El mundo en sí está repleto de contraste, así que la semana que viene hablaremos de otro tipo de estrés, el que se origina ante la falta de trabajo: el estoy harto de estar sentado durante 8 horas en el trabajo sin hacer nada. Pero eso, la semana que viene.

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