El problema de los "jefes ícono"

Diana RiveraDiana Rivera
junio 10, 2011
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A pesar de que en muchos casos sea positivo, las ventajas de tener un jefe emblemático pueden transformarse en problemas. La figura de estos líderes provoca un eclipse de talento en la organización, que muchas veces es incapaz de responder ante la ausencia de estos dirigentes.

Los líderes icónicos son un arma de doble filo, puede que usted haya estado disfrutando durante años de un jefe modelo para su empresa, pero lo ideal es aprovechar el tiempo y todas las ventajas, porque cuando el gran lider no esté, llegarán tiempos peores.

Muchas compañías que han disfrutado de este liderazgo icónico se han venido abajo precisamente por la incapacidad para encontrar un reemplazo adecuado. Edward E. Lawler, profesor de negocios de la Marshall School of Business en la University of Southern California, explica que la presencia continuada de estos líderes icono puede provocar un pobre desarrollo del liderazgo en el resto de la compañía.

Hay muchos ejemplos que muestran lo difícil que resulta sustituir a un líder ìcono. General Electric no lo logró desde la marcha de Jack Welch; Polaroid cayó pocos años después de que su fundador, Edwin Land, se retirara; Disney estuvo divagando durante muchos años tras la muerte de Walt Disney, su fundador; y así decenas de empresas de renombre.

Según Lawler, estos líderes emblemáticos crean roles insostenibles de liderazgo en sus compañías. Los icónicos deben seguir un modelo de líder sostenible, que tiene mucho de participativo, de hacer posible que los miembros de la organización puedan demostrar una conducta de liderazgo y no sean meros empleados dependientes de un CEO que proporciona de forma exclusiva la dirección, la misión y los objetivos de la compañía.

Fuente: Expansión.com

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