Cuida tu salud y date un break en la oficina

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¿Te arden los ojos, te duele la espalda, ya te salieron varices o te das cuenta de que tu pantalón ya no cierra? El exceso de trabajo te obliga a pasar largas horas sentado frente a la computadora y tener una vida sedentaria lo que puede traer consecuencias que a la larga mermarán tu salud y desempeño laboral.

No se trata de buscar culpables, pero si de hacer lo que esté en tus manos para reducir el impacto inevitable de este estilo de vida, y por qué no, ayudar a que la estancia en tu trabajo sea más ligera.

A continuación te damos cinco tips de cosas que puedes hacer y que no implicarán descuidar tu trabajo, pero sí organizarte y ser disciplinado.

Personaliza tu lugar de trabajo

Colocar una pequeña maceta con una planta, la foto de tus mejores amigas o alguna imagen que te agrade, te podrá ayudar a que te sientas más cómodo y darle un toque menos serio a tu lugar de trabajo.

Si tu oficina no tiene una vista por lo menos a un parque o a un árbol, sin importar si eres hombre o mujer, el tener una planta pequeña sobre tu escritorio, además de darle armonía, le dará un toque de vida. Recuerda comprar una planta para sombra y cuidarla para que dure.

Cuida tu postura

Es común que después de tres horas de estar sentado, te caches totalmente encorvado frente a tu monitor, y sí tratas de enderezarte lo primero que haces es exclamar un ¡ay! provocado por el dolor; no te preocupes, ocúpate.

Aunque cueste un poco de trabajo al principio, hazte a la costumbre de corregir tu postura constantemente. No importa cuántas veces tengas que acomodarte en la silla, hazlo y ten cuidado de mantenerte de esa forma.

El prestar atención a tu postura ayudará a evitar dolores de espalda y contracturas principalmente pero hay muchas otras funciones corporales que están directamente relacionadas con tu postura.

Debes prestar atención a la distancia que tienes con el monitor de la computadora. El corregir tu postura debe esta también enfocado a marcar un espacio adecuado entre tus ojos (y en general la parte superior de tu cuerpo) y la pantalla.

Aunque no lo creas, tu postura también influye en la calidad de tu respiración y la oxigenación de tu sangre y cerebro. Si estás hecho bolita o encorvado difícilmente estás aprovechando tu capacidad pulmonar de manera eficiente lo que provocarte desde cansancio aparentemente inexplicable, hasta fuertes dolores de cabeza.

Como podrás notar, cuidar la postura no beneficia exclusivamente una función de tu cuerpo, sino a otras como la vista o respiración.

Busca un tiempo libre

En algunas empresas hay horarios establecidos para tomar un descanso de algunos minutos, pero en otras únicamente solicitando autorización de tu jefe es posible darte un break. Cualquiera de los dos casos a los que te enfrentes, así sean 10 o 15 minutos, es importante que los aproveches al máximo. Éste no es tiempo perdido, sino tiempo invertido en tu productividad y está diseñado para que te despejes y puedas volver a tus actividades con una perspectiva “fresca†o renovada.

Un error en el que muchos trabajadores caen es que en sus momentos de descanso prefieren seguir frente a la computadora, ya sea revisando su correo personal, su Facebook o chateando y no salen a despejarse.

Aunque sea poco tiempo, en tus descansos puedes:

  • Avanzar la lectura de ese libro que te mantiene pegado a sus páginas
  • Salir a la tienda a comprar dulces o simplemente para caminar
  • Platicar con tus compañeros de trabajo
  • Hablar por teléfono con tu mejor amigo o familia
  • Salir a hacer algún pago al banco
  • Ir a bolear tus zapatos
  • O hasta retocar tu maquillaje

Además de que estos breaks te ayudan a romper tu rutina, sirven para despejar tu mente y cargar un poco la pila para seguir con la jornada laboral.

Come sanamente

Sin lugar a dudas, los hábitos alimenticios de la mayoría de los trabajadores son bastante malos. La falta de tiempo para preparar una comida nutritiva, el estrés o el antojo, pueden llevarte a consumir alimentos chatarra.

Haz la prueba y trata de, al inicio de semana, comprar un paquete de barritas integrales, frutos secos o verdura con chile en polvo para que, si tienes oportunidad de tomar un snack mientras trabajas, consumas alimentos que no te hagan subir de peso.

Así como el abusar de la comida chatarra puede afectar a tu salud, el omitir alimentos o no comer a tus horas puede causarte una descompensación. Trata de que tanto tú, como tus jefes, respeten el horario de comida, de nada sirve que desayunes a las 7:00 am y que sean las 4:00 pm y no hayas probado bocado.

No olvides que si no estás bien alimentado, te enfermas más seguido, te da más sueño y por lo tanto es probable que tu productividad se vea afectada.

Sal a tiempo de la oficina

Ya sea para comer, en tu break o simplemente porque ya es tu hora de salida, te recomendamos que no excedas tus horas de trabajo.

Como empleados, jefes, agentes libres o investigadores, no estás exentos del estrés de la jornada laboral, el tráfico, o las preocupaciones personales que impactan principalmente en el desempeño laboral y la salud, pero sí puedes implementar una serie de acciones que ayuden a disminuir o evitar el desgaste excesivo. Esperamos que por lo menos uno de los consejos que te damos sean de utilidad y poco a poco ayuden a mejorar tu calidad de vida en el trabajo.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

Cómo renunciar y no morir en el intento

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Una mejor oportunidad de crecimiento profesional, insatisfacción personal, un mejor sueldo, desacuerdo con tus superiores, retomar o iniciar tus estudios, disgusto con el clima laboral en tu oficina, cambiar de residencia, o cualquiera que sea la razón que te haga renunciar a tu trabajo, debes estar conciente de que es una decisión importante ya que, además de el beneficio que traiga específicamente para ti, significa cambios en la dinámica laboral de la empresa en la que estás y también representa una parte de tu trayectoria profesional.

La razón que te está llevando a dejar tu empleo, así como la relación que durante el tiempo que prestaste servicio en un centro de trabajo tuviste con tus jefes y compañeros, sin duda alguna marcarán la forma en que presentarás tu renuncia. Es muy probable que si no estás en buenos términos con tus superiores, tengas un sentimiento de molestia y fastidio, es por eso que la primera recomendación que te damos es que, pese a eso, trates de decir adiós de la mejor forma posible y sin tantas complicaciones.

Decir adiós

Ya que analizaste el dejar tu trabajo y la decisión está tomada, la mejor opción es que trates de no generar rumores con tus compañeros de oficina antes de notificarlo a tu jefe directo. Es importante que se lo hagas saber con la finalidad de resolver varias cosas:

  • Que te ayude o te indique la forma de comunicarlo a los demás superiores.
  • Que pueda comenzar un proceso de búsqueda para conseguir quien te supla.
  • Además de que te puedas acercar al área de Recursos Humanos para llevar a cabo los trámites necesarios para tu renuncia.

Tips para presentar tu renuncia:

  • Si está en tus posibilidades, avisa de tu renuncia con mínimo 15 días de anticipación a la empresa para que consigan a alguien que ocupe tu puesto.
  • No olvides redactar una carta de renuncia, misma que te ayudará a cerrar de manera formal tu relación con la empresa. En términos generales en esta se especifica que terminas el vínculo laboral de manera voluntaria y que no se te adeuda ningún tipo de dinero (mismo que por ley te corresponde y la empresa deberá entregarte).

Que una buena imagen perdure

Si durante la estancia en el trabajo que estás dejando no tuviste ningún problema o saliste airoso de ellos, si tu relación fue cordial con tu jefe y compañeros, y tu trabajo dio buenos resultados, con toda seguridad, una vez que estés fuera de la empresa, la imagen que tendrán de ti será buena, lo cual suma varios puntos extra para cuando necesites referencias o simplemente vuelvas a tener algún tipo de contacto con las personas con las que trabajaste.

Si tal vez tuviste algunas fricciones con tus compañeros de trabajo o con el jefe, o tus resultados en las actividades desempeñadas no fueron los esperados, al momento de renunciar tienes una última oportunidad para no quedar tan mal. Trata de despedirte de manera cordial y dejando todo lo que estuviera a tu cargo en orden.

Deja en orden tus pendientes y herramientas de trabajo

Muy probablemente si ya tenías pensado cambiar de trabajo pudiste ganar un poco más de tiempo antes de presentar tu renuncia para ir poniendo en orden todas las actividades que estaban a tu cargo, así como de verificar que tus herramientas de trabajo (computadora, teléfono móvil, escritorio, archivero, etc.) estén en buenas condiciones.

Es básico que después de presentar tu renuncia entregues tu puesto, lo que incluye regresar las herramientas que te hayan proporcionado para desempeñar tus actividades, así como archivos, documentos e información que hayas manejado el tiempo que laboraste en la empresa.

Tips para entregar tu puesto:

  • Crea un listado general de las carpetas, físicas y digitales, que tengas, así como la información que cada una contiene.
  • Independientemente de que la empresa cuente con un perfil de tu puesto, redacta una descripción de las actividades que desempeñabas ya que puede haber puntos que ellos no tuvieran presentes o que sean importantes para quien llegue a cubrir tu lugar.
  • Realiza un inventario del material tecnológico (computadora, grabadora, teléfono celular, USB, etc.) o cualquier otro tipo de herramientas que te hayan proporcionado, mismas que en ese inventario notificas que estás regresando.
  • Escribe una nota de entrega-recepción donde especifiques todo lo que estás entregando al momento de dejar tu puesto, de tal forma que alguien asignado por la empresa te pueda firmar de recibido una copia de dicho documento.

Capacita a tu suplente

Si la empresa tuvo la oportunidad de encontrar a la persona que ocupará tu lugar antes de que te vayas del trabajo, un buen gesto de tu parte es que puedas capacitar a tu suplente por lo menos en los procesos más complicados que realizabas.

En caso de que ya no tengas posibilidad de permanecer más tiempo en la empresa porque tienes que comenzar tus actividades en el nuevo trabajo, algo que sería de utilidad para quien ocupará tu puesto es contar con un manual (básico y muy sencillo) de las actividades que desempeñabas.

Todo esto también podrá sumar un punto a la buena imagen que dejes al irte de la empresa.

Inicia una nueva etapa

Una vez que te aseguraste de dejar todo en orden y la empresa ha cumplido con sus últimas obligaciones como patrón (entregarte sueldos devengados, vacaciones, fondo de ahorro –si es el caso-), ya estás listo para iniciar una nueva etapa.

Puede que renunciar no sea un proceso constante en tu vida profesional, pero sin duda, al momento de buscar crecimiento y desarrollo fuera de la empresa en la que prestas tus servicios, implicará que tengas que repetir todos los consejos que ya te dimos.

Ejemplo de carta de renuncia:

LUGAR Y FECHA

NOMBRE DE LA EMPRESA

JEFE

CARGO

PRESENTE.

Por medio de la presente, vengo a renunciar voluntariamente al trabajo que venía desempeñando a esta fecha con la Empresa XXX, como empleado en el cargo de XXXXXX, ubicado en:  DOMICILIO.

Así como también dar por terminada la relación de trabajo que me unía a esta empresa, no reservándome acción ni derecho alguno que ejercitar en contra de la misma, agregando que no se me adeuda salario alguno, ni séptimo día, vacaciones, días festivos, aguinaldo, ni alguna otra prestación que de acuerdo a la ley pudiera haber tenido, no reservándome acción ni civil ni penal en contra de la Empresa a que me refiero con anterioridad, toda vez que se me ha liquidado sueldo, vacaciones, aguinaldo y demás prestaciones que establece la Ley Federal del Trabajo, así mismo manifiesto que durante el tiempo que preste mis servicios con la multicitada Empresa, nunca sufrí accidente de trabajo alguno y mucho menos adquirí alguna enfermedad, presentado esta renuncia con carácter de irrevocable.

Agradeciendo de antemano sus atenciones quedo de ud.

A T E N T A M E N T E

FIRMA

NOMBRE DEL EMPLEADO

TESTIGOS                       TESTIGOS

(Fuente: Trabajando.com)

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sofia saucedo

Organízate para trabajar… ¿por dónde comenzar?

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Es lunes por la mañana, inicio de semana laboral, y entre las mil cosas que estás pensando lo que menos te preocupa es qué será lo primero que vas a hacer al llegar a la oficina.

Después de evadir el tráfico de camino a tu trabajo por fin llegas, te sirves un rico café para despertar y te sientas frente al escritorio, de repente tu mente se pone en blanco y ahora sí, lo único que te preguntas es: ¿por dónde empiezo?

Planear, agendar y estructurar las cosas que tengas por hacer puede ser muy complicado y más si no cuentas con alguna persona que te eche la mano para organizarte. No necesitas demasiadas herramientas y mucho menos una gran inversión para poder establecer un orden en tu día a día, y si bien te va, éste durará toda la semana y tal vez se vuelva un buen hábito para el resto de tu vida laboral.

A continuación te damos algunos tips que pueden ser un buen inicio para que no pierdas citas importantes, no dejes de hacer ninguno de tus pendientes o encuentres rápidamente los documentos que necesitas para realizar tus actividades.

Lo básico

Por imposible o inútil que parezca, el elemento básico para que puedas llevar un orden en tu trabajo, sea cual sea tu ocupación, es que anotes tus pendientes. En estos tiempos tan acelerados y aunque cuentes con una memoria privilegiada, la dinámica diaria y la gran cantidad de información que recibes, muchas veces impide que tengas presente todo aquello que tienes que resolver.

No lo olvides, ¡anota!

Arma un cronograma de reuniones

Si tu agenda está diariamente saturada por reuniones a las que te invitan: que si la de planeación mensual, la de seguimiento de proyectos, la de definición de estrategia de un nuevo producto, etc., y además se te dificulta cumplir con todas, te recomendamos lo siguiente:

  • En cuanto te propongan una reunión, revisa si la hora y el día en el que se llevará a cabo tienes tiempo; además, verifica que por lo menos una hora antes y una después no tengas ningún otro compromiso, eso te ayudará a tener un margen de tiempo por si tu junta se alarga o tienes que desplazarte. Por ejemplo: te convocan a una cita el miércoles a las 11:30 am., asegúrate de que no tengas compromisos importantes entre las10 y las12:30; si es así, podrás avisar que llegarás tarde o que no podrás asistir.
  • Cuando te llamen para participar en una reunión, te recomendamos que preguntes sobre qué trata, cuál será tu participación y si tienen una duración aproximada de la junta. Estos tres elementos te ayudarán a planear bien tu intervención o hasta definir si es un tema en el que sea indispensable que participes. Una vez que sepas de qué tratará la reunión, cuánto dura y cómo participarás, podrás elaborar el material que necesites o  investigar la información que vayas a utilizar.
  • Aunque muchas juntas son para tratar temas importantes y tomar decisiones, el tiempo que se invierte en ellas puede que sea vital para resolver otros pendientes de tu trabajo; si crees que por asistir a una reunión, y después de analizar los puntos anteriores, no lograrás atender otras cosas que tienes que hacer y que también son importantes, platícalo con tu jefe directo y evalúen juntos si es necesario que asistas a la reunión.

Qué utilizar

Muchos creen que las agendas de papel (también llamadas de escritorio) están pasadas de moda, pero para algunos pueden resultar funcionales y son ideales para aquellos que no se llevan tan bien con la tecnología.

Si eres de los que está a la vanguardia y lo tuyo son los gadgets y smartphones, una Blackberry, un iPhone o iPad, te dan la posibilidad de sincronizar los pendientes que anotes, por ejemplo, en tu Outlook, con la agenda de alguno de estos aparatos, y además te ayudarán recordándote de las citas importantes si les asignas una alarma.

Crea una lista de cosas por hacer

Reportes, cotizaciones, redactar una nota, buscar información que te pidió el jefe, llamadas, etc., resultan ser el pan de cada día, actividades que normalmente tienen un periodo de entrega establecido y que depende de ti que se lleven a cabo.

Es común que si tu carga de trabajo es mucha, por error dejes pasar algunos de tus pendientes; para que eso no suceda a continuación te sugerimos acciones para que armes una lista de cosas por hacer.

  • Cada vez que llegues a la oficina y comiences tu día laboral, tómate 10 minutos para recordar qué tienes que entregar para ese día; revisa tu correo electrónico para saber si tienes algo importante que resolver a la brevedad y consulta con tu jefe si necesita que hagas alguna actividad con urgencia. ¿Tomaste nota?, bueno, te recordamos que anotar será importante, no podemos confiar del todo en nuestra memoria.
  • Ya que tengas claro lo que tienes que resolver para el mismo día, revisa tus proyectos a mediano y largo plazo; es importante que anotes fechas de entrega y sobre todo prioridades. Si no estás seguro de algún dato o de cómo hacerlo, no te sientas en desventaja al preguntarle a tu jefe, finalmente es el que te supervisa y tu tendrás mayor tranquilidad al re confirmar qué y para cuándo tienes que entregar lo que se necesita.
  • No te compliques la vida, anota lo indispensable para que puedas darle seguimiento fácilmente y marca con algún color lo que vayas terminando.

Qué utilizar

Puedes ocupar desde un cuaderno en el que lleves el control como en la escuela (sí, anotando la fecha en la que estás escribiendo los pendientes), post-it o hasta un pizarrón blanco, en el que por día actualices tus cosas por hacer, puedes borrar lo que vayas terminando y acomodar lo que aún te falte.

Archiva tus documentos

Si tu escritorio es un caos, buscas un documento y no lo encuentras, es necesario que consideres un sencillo sistema para archivar lo que se utiliza de vez en cuando y tener a la mano los papeles que con más frecuencia puedes necesitar.

Depura. Es importante que te des tiempo para hacer una revisión minuciosa de todos los documentos que tengas en tus cajones y sobre tu escritorio, esto te ayudará a que de entrada sepas cuáles son los papeles que tienes, seguramente encontrarás esa factura que habías perdido, reportes, o la cotización de hace un año que tu proveedor te envío; si son cosas que ya no necesitas, lo más recomendable es que te deshagas de ellas. Si manejas documentos importantes o de carácter confidencial, pero que ya no ocuparás, puedes triturarlos y así te quedarás con la tranquilidad de que nadie podrá revisar esa información.

Clasifica. Una vez que depuraste y ya conservas los documentos que realmente necesitas, te sugerimos que los clasifiques. Por ejemplo, si administras papeles de diferentes clientes, o de proyectos particulares o productos, puedes crear carpetas específicas para cada uno de ellos. Dentro de la misma carpeta, podrás utilizar separadores por mes o por año, dependiendo de la cantidad de información que tengas al respecto.

Archiva. Ya con tus documentos clasificados, la clave para que estos se mantengan en orden y no te causen conflicto, será que los archives. Determina cuáles utilizas con mayor frecuencia y cuáles únicamente es necesario que conserves en el archivo muerto. Los que no vayas a ocupar tan seguido los puedes guardar en cajas o si tu escritorio tiene cajones ahí podrás tenerlos. Aquellos papeles que necesites más a la mano, te recomendamos que los ubiques sobre tu escritorio o en tu primer cajón.

Qué utilizar

Puedes ocupar desde cajas de cartón, archiveros de metal, folders o charolas para escritorio.

Como verás, el que tu día y tu lugar de trabajo queden ordenados y esto te facilite realizar las actividades que te asignen, no es tan complicado; lo que más necesitas es tiempo, disposición y constancia.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

¿Sabes qué es una Afore?

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Definitivamente hay muchas cosas que no nacemos sabiendo sobre el trabajo y la mayoría son básicas e indispensables al comenzar a laborar en cualquier empresa.

En artículos anteriores te platicamos qué es la Ley Federal del Trabajo, cuáles son las prestaciones a las que según esta ley tienes derecho (un horario de trabajo establecido, un sueldo, vacaciones, prima vacacional, seguridad social, etc.) y también te mostramos una lista de 10 cosas que debes saber sobre tu salario, donde destacan los tiempos de pago del mismo, que éste debe ser calculado para cubrir las necesidades principales de los trabajadores, entre muchas otras cosas.

Seguramente si estás en tu primer empleo, muchos de los temas antes mencionados son totalmente desconocidos y además de todo difíciles de entender, pero a final de cuentas es necesario que los vayas clarificando para que tu vida laboral sea más sencilla y  no te agarren desprevenido.

Para terminar con esta serie de entregas con el tema de empleo, a continuación te platicaremos sobre las Afores.

¿Qué es una Afore y cómo funciona?

Una Afore no es una enfermedad, ni un virus que ataca el sistema operativo de tu computadora, es algo no tan complicado pero que necesita de cierta orientación para entenderlo. Afore es una Administradora de Fondos para el Retiro, empresa financiera (que no es ni un banco, ni una aseguradora, aunque en muchos casos algunas Afores dependen de estas instituciones) que se encarga de administrar e invertir los ahorros que hagas para cuando decides jubilarte.

Tal vez por ahora no te preocupas por lo que pasará en 20 o 30 años, pero lo que sí está claro es que en algunos aspectos, sobre todo en el económico, es posible planear a un largo plazo para contar con un fondo que te ayude a cubrir tus necesidades básicas (como vestido, casa y alimento) en un futuro donde ya no quieras o no tengas oportunidad de trabajar.

No importa si trabajas en el servicio público, en la iniciativa privada o por cuenta propia, cualquier tipo de empleado tiene la posibilidad de acceder a una Afore al estar dado de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social o en el ISSSTE, según sea el caso.

El ahorro que se administra en la Afore se maneja en una llamada cuenta individual, misma que se genera a lo largo de tu vida laboral. Las cuotas y aportaciones que realiza tu jefe, el gobierno y tú como empleado (aportaciones voluntarias) son las fuentes principales del ingreso forman parte de tu pensión, de la cual podrás disponer después de los 60 años o en casos particulares como quedar desempleado o por matrimonio.

Tres puntos a considerar antes de elegir una Afore

Las Afores están avaladas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y son vigiladas por la CONSAR (Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro).

Si aún no has elegido una Afore o quieres cambiar la que actualmente tienes, debes tener en consideración tres puntos básicos:

  • Comisiones: Es el cobro que realizan las Afores por administrar la cuenta individual, algo similar a lo que los bancos hacen cuando abres una cuenta de ahorro. Cada una de las Afores cobra distintas comisiones y es importante que sepas que existen diferencias importantes entre lo que cobra una y otra.
  • Rendimientos: Son las ganancias que se obtienen por el manejo de tu dinero. Es importante destacar que las Afores han ofrecido rendimientos muy atractivos, y al igual que con las comisiones, hay grandes diferencias entre ellas.
  • Servicios: Cada Afore puede ofrecerte servicios adicionales a los que está obligada, por ejemplo enviarte estados de cuenta, opciones de consultar tu saldo, contar con más sucursales, entre otros.

Para que puedas tomar una decisión y sobre todo tengas claridad del impacto que tienen estos tres rubros en tu ahorro para el retiro, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) ofrece una herramienta en línea donde podrás comparar las comisiones, rendimientos y servicios de cada una de las Afores.

¿No sabes en qué Afore estás?

Cuando comienzas a cotizar en el IMSS automáticamente la CONSAR te asigna a una Afore que se determina de acuerdo a tu edad (esta clasificación se hace a través de un instrumento llamado Siefore), y, hasta que tu no te des de alta formalmente en una Administradora, la Comisión se encargará de asignarte a la que tenga mejor comportamiento en cuanto a rendimientos, servicios, etc.

Como seguramente desconoces a qué Afore fuiste remitido, la CONSAR pone a disposición en su página de Internet una opción para que al ingresar tu Número de Seguridad Social (NSS) o tu Clave Única para el Registro de Población (CURP) y un correo electrónico, se envíe toda la información referente a la Afore que te fue asignada.

¿Cómo me cambio de Afore?

Si ya investigaste en qué Afore estás, ya comparaste comisiones, rendimientos y servicios y no te convence o si quieres cambiarte de tu servicio actual, esto es posible. Para tal efecto es necesario que haya transcurrido un año desde que te diste de alta en tu Afore actual, o si quieres hacer este cambio antes de ese tiempo, los rendimientos de la nueva Afore deberán ser mayores a los de la que tienes.

Puedes solicitar el cambio directamente con la Afore a la que desees cambiarte y ellos te ofrecerán enviar a un promotor a tu casa u oficina para ayudarte a realizar los trámites necesarios.

Te recomendamos que tengas especial cuidado en que el representante de la Afore que te visite se identifique con un número de agente promotor y te entregue una copia de la credencial que lo acredita como tal.

Básicamente deberás llenar la solicitud de traspaso (cambio de Afore) que te proporcione el promotor, mostrar una identificación oficial con fotografía, un comprobante de domicilio actualizado y en su caso copia de tu CURP.

Como verás, entender para qué sirve una Afore y cómo funciona no es tan complicado, pero debes dedicarle tiempo y sobre todo conocer la importancia de éstas para un futuro.

Si tienes dudas o necesitas mayor información puedes visitar la página de la CONSAR y de la CONDUSEF.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

10 cosas que debes saber de tu salario

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Sin temor a equivocarme, por naturaleza buscas un trabajo para cubrir dos necesidades principales: 1) para desarrollarte profesionalmente y 2) para recibir un sueldo que te ayudará a pagar tus gastos o en muchas ocasiones los de toda una familia (colegiaturas, la renta, tu celular, los servicios básicos de tu casa, irte de viaje, alimentos y prácticamente todo lo que consumes).

En el primer caso, al momento de buscar trabajo deberás asegurarte de que tus opciones se acerquen a lo que estudiaste y a las actividades que estás dispuesto a realizar. Respecto a la percepción de tu sueldo, debes estar conciente de que este depende de muchos factores, que van desde lo que se establece como salario mínimo en la Ley Federal del Trabajo, hasta las acciones que desempeñarás en determinado puesto y tu experiencia laboral.

Una vez que por fin consigues el trabajo y sobre todo estás de acuerdo con el sueldo que te pagarán, hay muchas consideraciones legales que deberás saber.

A continuación enlistamos 10 cosas que debes tener en cuenta y conocer sobre tu salario:

  1. Por ley, el salario es la retribución que tu jefe debe pagar por el trabajo que desempeñas en una empresa. Ya seas secretaria, contador, gerente de algún área, coordinador o cualquier puesto que tengas en la empresa, éste deberá ser pagado de acuerdo a lo establecido en tu contrato de trabajo.
  2. Tu sueldo debe ser remunerador, es decir, que sea adecuado para las actividades que realizarás y no menor a lo fijado en la Ley Federal del Trabajo (dependiendo de la actividad y la zona en la que se desempeñe el trabajo).
  3. Según el artículo 88 de esta misma ley, el plazo para que se pague tu sueldo no deberá ser mayor de quince días. A razón de lo estipulado en este artículo, muchos esperamos con ansias la “bendita quincenaâ€.
  4. El salario mínimo (lo menos que debes recibir por cada día de tu jornada de trabajo) se establece con la finalidad de que sea suficiente para satisfacer tus necesidades, ya sean materiales, sociales, culturales, educativas, etc.
  5. Los días en los que el jefe deberá pagar tu sueldo tendrán que ser en un día laborable (entre lunes y viernes), de acuerdo a la fecha en que caiga la quincena, es decir, que ni sábado ni domingo se efectuará este pago (si es el caso de que sean tus días de descanso). Si, por ejemplo, el 31 de julio es domingo y por ende es el último día y corresponde a la segunda quincena del mes, el pago lo podrán hacer el lunes 1° de agosto.
  6. Aunque tal vez lo damos por hecho, porque así es en el día a día, la Ley Federal del Trabajo estipula que tú como trabajador tienes derecho a disponer libremente de tu salario, y si en algún momento tu patrón lo retuviera, estás protegido por la ley.
  7. El artículo 110 de la ley antes mencionada indica que tu sueldo no puede estar sujeto a descuentos sin justificación alguna. Esto solamente será posible en caso de que, por ejemplo, hayas solicitado un préstamo o anticipo de tu salario, algún crédito o entrado a una caja de ahorro.
  8. Los salarios mínimos no se establecen arbitrariamente y no son iguales para todos los lugares de la República mexicana. Estos se fijan de común acuerdo a través de una Comisión Nacional que está integrada por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno, y éstos actualmente están distribuidos de acuerdo a tres áreas geográficas. (Conoce la tabla de salarios por área geográfica y por profesión u oficio).
  9. Dentro del artículo 99 de la Ley Federal del Trabajo queda muy claro que tu derecho a percibir el salario es irrenunciable.
  10. En ningún artículo de esta ley se establece diferencia alguna entre los salarios por cuestión de género, así que seas hombre o mujer, este no deberá ser un factor determinante para que se establezca tu sueldo.

Si te interesa conocer más detalles sobre las condiciones del salario podrás encontrarlos en los capítulos V, VI, VII y VIII de la Ley Federal del Trabajo.

En la próxima entrada te platicaremos sobre las afores: qué son, para qué sirven y cómo puedes escoger la que más te convenga.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

¿Qué son las prestaciones de ley?

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Tal como lo platicábamos en el artículo pasado sobre ¿Qué es la ley federal del trabajo?, en cualquier relación laboral que establezcas con una empresa mediante un contrato, sin importar si es la primera vez que trabajas o la experiencia que tengas, se estipulan ciertas condiciones donde queda definido el horario de tu jornada de trabajo, tu derecho a vacaciones, prima vacacional, salario, entre otras cosas.

Dichas prestaciones son las mínimas a las que los patrones están obligados a cubrir y a las que tienes derecho, y estas no podrán modificarse o ser renunciables a menos que sea de común acuerdo y que queden anotadas en el contrato.

Te recomendamos que revises bien qué estás firmando, como dicen: es importante leer las letras chiquitas. Una vez que firmes, te estás comprometiendo a acatar todas las cosas que están anotadas. No está de más que guardes una copia de tu contrato y lo leas un par de veces antes de aceptar los términos ahí descritos.

Son muchas las condiciones de trabajo que establece la ley, pero a continuación enlistamos algunas que nunca faltan en un contrato:

  • Jornada de trabajo. Esta se refiere al número de horas que trabajarás al día. Por ejemplo, hay empresas en las que te dan un horario de 9:00 am a 6:00 pm, por lo tanto deberás permanecer en tu centro de trabajo dentro de ese rango. En muchas ocasiones estas horas se cuentan usando un checador, es decir, tendrás que registrar tu entrada y salida de las instalaciones, ya sea a la antigüita (con tarjetas de cartón), anotándote en una lista o con sistemas un tanto más sofisticados como poniendo tu huella dactilar.
  • Descansos. Aquí se especifican los periodos de interrupción durante el día, es decir, los momentos de los que podrás disponer dentro de tu jornada de trabajo. Por ejemplo, si tu horario de comida es de 2:00 a 3:00 pm, éste es tomado como descanso y debe especificarse en tu contrato.
  • Vacaciones. Son los días de descanso a los que tienes derecho al cumplir un año de servicio para realizar actividades de esparcimiento; en ningún caso podrán ser menos de ocho días laborables por año. Por ejemplo, si entraste a trabajar el 1 de abril de este año, el 1 de abril de 2012 tendrás derecho de pedir tus vacaciones.
  • Prima vacacional. Este es el apoyo económico que se da durante tus días de vacaciones y este equivaldrá a no menos del 25% de tu salario de acuerdo a los días de descanso a los que tengas derecho en el momento de solicitarlos.
  • Aguinaldo. Para muchos empleados esta es una de las prestaciones más esperadas de todo el año. El aguinaldo equivale a mínimo 15 días de salario (o la parte proporcional al tiempo que lleves en la empresa). Debes estar atento, ya que los patrones están obligados por ley a pagarlo a más tardar el 20 de diciembre.
  • Otras. Además de las condiciones antes mencionadas, existen otras disposiciones en la ley federal que no se aplican en muchos casos. Aunque brindar una seguridad social a los empleados, también se estipula en la ley, no todas las empresas lo cumplen, así como la parte de capacitación a los empleados que así lo requieran.

Una de las condiciones de trabajo que resulta ser de mayor importancia para muchos empleados es el salario. En la próxima entrada te platicaremos qué es y cómo se calcula, entre otras cosas.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

¿Sabes qué es la ley federal del trabajo?

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Hablar de leyes para muchos resulta aburrido y muy complicado, pero es necesario por lo menos entender los conceptos básicos ya que éstos rigen cualquier vínculo que tú como empleado estableces al momento de ser contratado por una empresa.

En una pequeña serie de cuatro entregas, te platicaremos los temas fundamentales que debes conocer cuando te enfrentas a la búsqueda de tu primer trabajo o te ayudamos a aclarar algunos temas que no se han entendido.

Debes tener presente que no se trata nada más de llegar a la oficina y desempeñar tus actividades, hay muchos trámites que cumplir, derechos y obligaciones que tienes como trabajador, así como los que tiene el empleador contigo. Vámonos desde el principio.

¿Qué es la Ley Federal del Trabajo?

Podemos entender que la Ley Federal del Trabajo son disposiciones legales que regulan las relaciones obrero patronales, es decir, donde se especifica qué tienes que hacer como trabajador y a qué tienes derecho, y lo mismo respecto a lo que tu jefe le toca hacer.

También en esta Ley se protegen las garantías individuales del hombre y se deja muy claro que no se pueden establecer distinciones entre los trabajadores por motivos de raza, sexo, edad, credo religioso, doctrina política o condición social.

Los conceptos fundamentales

El trabajo está consagrado en la Ley como un derecho y un deber social; en este se exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta y debe efectuarse en condiciones que aseguren la vida, la salud y un nivel económico decoroso para el trabajador y su familia.

Así como si fuera definición de diccionario, en esta ley (y para términos legales), se determinan conceptos para aquellas partes que forman la relación laboral: trabajo, trabajador y patrón.

Se entiende por trabajo toda actividad humana, intelectual o material, independientemente del grado de preparación técnica requerido por cada profesión u oficio. El  trabajador es la persona física que presta a otra (física o moral) un trabajo personal subordinado.

Se conocerá como patrón a la persona física o moral que utiliza los servicios de uno o varios trabajadores.

En términos sencillos, para el trabajador en esta ley se habla de las cosas a las que tiene derecho el establecer una relación laboral, como: un salario bien remunerado, seguridad social, prestaciones, etc., así como de sus obligaciones con el patrón: cumplir con sus horarios y días de trabajo establecidos, entre otras. Para el empleador también se plantean sus derechos y obligaciones tanto con el trabajador, como con las instancias correspondientes de los asuntos del trabajo.

En el siguiente post te hablaremos sobre uno de los rubros que especifican las prestaciones a las que por ley tienes derecho al momento de comenzar una relación laboral.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

LinkedIn: ¿moda o una nueva opción para conseguir trabajo?

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Las redes sociales no sólo se han colocado como la primera referencia para mantenerte en contacto con tus amigos y conocer personas nuevas de cualquier parte el mundo, también se han colocado en el campo laboral y ofrecen el acceso a una comunidad laboral tan grande como el alcance de Internet. LinkedIn, la red social laboral pone en la misma plataforma a empresas, reclutadores, postulantes y curiosos para poner a prueba el poder del networking en épocas de crisis.

Tal vez por esta razón recientemente se anunció la valuación en 4,000 millones de dólares de esta red social. Lo que ha puesto a LinkedIn en boca de todos pero es del dominio de pocos. Aún persiste cierta polémica sobre si es una opción para conocer gente y encontrar opciones laborales o únicamente sirve para crear un currículum en línea y mantenerte en contacto con tus conocidos y/o colegas profesionales.

En términos sencillos, esta red social ofrece una plataforma para crear un perfil profesional en línea o currículum, dando la opción de colocar información personal, académica y laboral, así como datos de contacto; además funciona como otras redes sociales donde puedes interactuar con personas que conozcas o que tengan ciertos intereses en común contigo.

Para aquellos que ya forman parte de la comunidad LinkedIn o para los que apenas tomaron la decisión de conocerla, a continuación les tenemos algunos tips para poder sacarle el mayor provecho.

  1. Enriquece tu perfil. Es importante que trates de llenar la mayor cantidad de campos que sea posible, esto ayudará a que los reclutadores te encuentren más fácil y además puedan tener a simple vista tu perfil profesional completo, donde puedan saber dónde estudiaste, qué idiomas hablas, si tienes alguna especialidad o posgrado, saber cuánto tiempo y en dónde trabajaste, por mencionar algunos.
  1. Busca a tus amigos. Una vez creado tu perfil, es común que busques a tus contactos para comenzar a crear una red, esto se puede hacer a través de una herramienta integrada en la plataforma de LinkedIn (misma que realiza su búsqueda entre tus contactos de correo electrónico), pero es importante que constantemente hagas esta localización de tus conocidos porque es probable que día con día por lo menos una persona más se registre en esta red social.
  1. Genera cadenas de contactos. La recomendación general de LinkedIn es que agregues a personas que conozcas, sean amigos o hayan sido colaboradores de trabajo hace algunos años o clientes con los que trataste aunque sea una vez, pero también está la posibilidad de que vayas generando cadenas a través de las listas de contactos de tus amigos. Si te echas un clavado a revisar con detenimiento las redes de tus conocidos, puede que encuentres personas a las que te interese agregar para que te vean, así como gente con la que tuviste contacto pero desafortunadamente no guardaste ni su correo electrónico, ni otra manera de comunicarte.
  1. Pide recomendaciones. Será valioso para aquellos que visiten tu perfil y que te consideren como posible candidato para una vacante, que cuentes con recomendaciones de personas que hayan trabajado contigo. LinkedIn tiene la opción de pedir a tus contactos que escriban algo sobre tu desempeño laboral. No pidas recomendaciones nada más porque sí, solicítalas a personas que realmente te conozcan y que puedan contribuir para tu buena reputación.
  1. Distribuye tu perfil. No se trata de que publiques por todas partes tu dirección de LinkedIn, pero será importante que si vas a alguna entrevista de trabajo o alguien te pide tu currículum, les puedas proporcionar la URL de tu perfil, de esta manera podrán ver tus actualizaciones en caso de que agregues algo más a tu experiencia profesional o académica, y también será una manera innovadora de presentarte ante algún reclutador.

Recuerda que independientemente del nivel de efectividad que tenga esta red social, toda la información que publiques estará a disposición de tus cadenas de contactos entre las que muy probablemente se encuentre algún reclutador, por lo que deberás tomar en cuenta lo siguiente:

  • Que la información que publiques sea veraz
  • Poner datos de contacto en los que siempre estés disponible
  • Incluir todo aquello que pueda ser útil para personas que tengan una vacante que a ti te pueda interesar (estudios, manejo de paquetería, idiomas, etc.)
  • No agregues contactos solamente por tener un número enorme de gente, más vale calidad que cantidad.
  • Si te preocupa que tus datos de contacto estén expuestos (teléfonos, correo electrónico, fecha de nacimiento, etc.), LinkedIn los guarda y solamente se mostrarán cuando aceptas que alguna persona se conecte contigo.

Si no estás registrado en LinkedIn y tienes curiosidad de saber cómo se visualiza una página en esta red social, te invito a que visites mi perfil:

http://www.linkedin.com/pub/alejandra-aranda/1b/967/892

Un dato adicional antes de irnos

Pese a que no se tienen cifras oficiales sobre el número de personas que han conseguido trabajo a través del uso de esta red social y aunque la página de inicio del sitio parece estar diseñada para que la clase laboral lo use como plataforma para crear redes, la declaración de ingresos de la compañía muestra quién es el verdadero cliente y por lo tanto cuanta es la exposición de los perfiles de LinkedIn a posibles empleadores: el 49% de los ingresos de LinkedIn proviene de compañías que buscan contratar talento. Sólo el 21% proviene de miembros que pagan cuotas de suscripción en el sitio. El otro 30% proviene de ingresos de publicidad. Fuente: CNN Expansión

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sofia saucedo

De estudiante a empresario. Un recién egresado, también puede emprender

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Acabas de terminar la universidad y tal vez lo primero que piensas hacer es buscar trabajo, esperando encontrar por lo menos una oferta lo suficientemente atractiva para desarrollarte en el aspecto profesional e ir forjando un futuro sólido tanto en lo personal como en lo económico.

Sabemos que emprender es un proyecto que no aparece recurrentemente en el plan de vida de un recién egresado y en muchas ocasiones, y sin conocimiento de causa, anteponemos miedos y prejuicios creyendo que realizarlo es prácticamente imposible.

No es cuestión de género, ni de condición económica, ni depende de la carrera que hayas estudiado, uno de los principales factores que influye en que una persona decida emprender tiene que ver con su personalidad y con sus objetivos en la vida.

Miguel Melgarejo Barba, ex presidente de la Comisión de Empresarios Jóvenes de Coparmex Ciudad de México y socio gerente de SEDE, Soluciones Estratégicas para las Decisiones Empresariales es un líder y joven empresario que sabe la importancia de arriesgar y luchar por conseguir nuestros ideales, además de lo necesario que es “picar piedra†para formar un camino firme para avanzar en el ámbito emprendedor.

A continuación, Miguel nos comparte algunos puntos que son básicos para saber si tienes madera de empresario y perderle el miedo a emprender, aún cuando tengas poco tiempo de haber terminado tu carrera.

5 ideas fundamentales para emprender

Cuando un chavo sale de la carrera y desea o tiene la inquietud de emprender, debe considerar las siguientes ideas para comenzar un plan a futuro:

  1. Romper paradigmas. Ésta es una decisión totalmente personal. Es necesario dejar fuera paradigmas, tabues, dejar el miedo a un lado y cambiar de actitud. Darse cuenta que su vocación es el emprendedurismo.
  2. Identificar. Es indispensable que no solamente se busquen relaciones, si no también que se generen amistades con gente que va en la misma línea que el emprendedor, dicen que el que “con lobos anda, a aullar se enseñaâ€. Si tienes amigos emprendedores, ellos te pueden integrar a un entorno que permitirá tener una nueva cultura y una nueva actitud. Todo este proceso inicia desde generar una amistad, hasta pertenecer a un organismo o asociación.
  3. Relacionarse. También es fundamental acercarse a organismos empresariales o asociaciones civiles que se dediquen al tema de emprendedores o del empresariado, con esto se van fortalecer y acrecentar las oportunidades y las posibilidades de llevar a cabo una idea de negocios.
  4. Crear redes. Es básico dedicar tiempo y esfuerzo a relacionarse, a vincularse y crear un networking, asistir a eventos, estar en busca de conferencias, exposiciones, talleres (ya sea gratuitas o que impliquen una inversión), pero que se busquen relaciones que generen oportunidades. Muchas veces esas oportunidades no van a llegar solas y es probable que no se encuentren ni en la universidad, ni en la incubadora. Debe haber una búsqueda constante de relaciones, de conocimiento y experiencia.
  5. Buscar una incubadora. Para impulsar un proyecto emprendedor es necesario tener una guía, acercarse a una incubadora que más se adecue a la idea y al prototipo de negocio que desea emprender.

¿A quién me puedo acercar para comenzar un proyecto y emprender?

Una vez que has tomado la decisión de emprender, es un gran apoyo y la base de la estructura de tu proyecto es encontrar una incubadora de negocios. Miguel Melgarejo comenta que hay alrededor de 400 incubadoras en el país, pero hay dos principales que están avaladas y certificadas como las mejores por la Secretaría de Economía: la del Tec de Monterrey y la del Instituto Politécnico Nacional; ambas incubadoras están abiertas al público.

Sabemos que para llevar a cabo un proyecto emprendedor es necesario tener un respaldo económico, por lo que hay un par de opciones para obtener este apoyo: por parte del gobierno, a través del Capital Semilla o por parte de la Banca comercial. Para tener acceso a cualquiera de las dos opciones es ideal acercarse antes a una incubadora.

Características de un buen emprendedor

Para aquellos que tengan dudas de cómo identificar a un buen emprendedor, Miguel nos da cinco características que nos pueden ayudar a ubicar a un potencial joven empresario:

  1. Dicen que un buen emprendedor es un mal empleado. Algunas personas sólo se adaptan a trabajar bajo sus propias reglas, en su propia empresa y en su espacio determinado; muy probablemente aquél que sea un mal empleado, es un potencial buen empresario.
  2. Necesidad de sobre salir. El emprendedor siempre buscará salir adelante aunque las condiciones del entorno sean adversas.
  3. Arriesgar. Un emprendedor arriesga, no sé queda con las ganas de comenzar y si en algún momento el pan falla, se vuelve a intentar.
  4. Idealista. El emprendedor cree en que todo lo que es visiblemente imposible para los demás, se puede realizar y trabaja por ello.
  5. Todo en contra. El buen emprendedor apuesta todo a ganar cuando no tiene nada a su favor.

Muchas personas dicen ser emprendedores, pero realmente no trabajan por lograr sus metas, por demostrar que pese a todo se puede salir adelante, no arriesgan y mucho menos se dan la oportunidad de hacer algo por su futuro y el de muchas otras personas.

Por Alejandra Aranda

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sofia saucedo

¿Cómo pedir vacaciones?

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La primavera ya comenzó. El calor, los festivales musicales, Semana Santa y los puentes están ya a la vuelta de la esquina, lo cual nos hace pensar a todos ¿por qué tengo que quedarme encerrado en la oficina cuando podría estar disfrutando de la playa con una deliciosa piña colada en la alberca?

Muchos jóvenes que se encuentran en su primer trabajo o que nunca se han visto en la situación de pedir vacaciones comienzan a sufrir esta época pensando en cómo pedirán vacaciones en lugar de empezar a hacer planes para divertirse.

Si tú eres uno de esos despistados que jamás ha tramitado unos días de descanso, aquí te tenemos una guía para que no llegues temblando a la oficina de tu jefe y mucho menos salgas de ahí con un “no†como respuesta. Leer el resto de esta entrada »

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