Para muchas personas que trabajan, las mañanas implican una real lucha contra el despertador. Sin embargo, también hay quienes están en el otro extremo, los madrugadores, esos que no pueden dormir más allá de las 6 o 7 de la mañana, incluso en días festivos.
Muchas veces nos preguntamos si nuestro sueldo es el que merecemos. Si estamos cobrando igual, más o menos que los que hacen lo mismo que nosotros pero en otras empresas. ¿Cómo saberlo? ¿Cómo se decide cuando un salario es justo?
Sube el precio de los alimentos, sube el precio del petróleo, se mantienen los salarios y nuestro poder adquisitivo es cada vez menor. Vamos a llamarlo desaceleración, parón económico o (con su verdadero nombre) crisis.
Según la ONU, el aumento de los precios del maíz, el arroz, el trigo y el aceite de palma “condena alhambre a más de cien millones de personas en todos los continentes” y, por supuesto, sigue subiendo.
Pero no os voy a hablar de algo que, tristemente, por una razón u otra, ya conocéis. Vamos a ser más positivos y esta semana, dentro de este caos marciano por sobrevivir a la caída de la bolsa, a las huelgas de pescadores y transportistas y a los despidos en diferentes sectores, vamos a hablar de profesiones en las que se demandan nuevos trabajadores.
Dicen que son como las meigas, y que haberlos, “hay-los”…si es así, realmente parece cosa de brujería.
En este esclarecedor artículo publicado en el diario estadounidense New York Times, Steve Lohr analiza la dramática evolución que sufre la relación entre empleado y empresa en el marco de la globalización. El fin de la carrera “eterna” en una misma empresa, la capacitación constante y la flexibilización de las lealtades. Crear en el empleado una cultura emprendedora.
Hace 8 días que tengo mi propio blog. Lo hice con todo el amor del mundo. Elegí cuidadosamente el fondo, los colores y las fuentes. A mi gusto, ¡lo dejé precioso! Cada vez que lo actualizo o alguien hace un comentario, 10 de mis amigos reciben un mail avisándoles que hay algo nuevo. No puedo dejar de revisarlo cada media hora para ver si alguno escribió en mi blog.
Tampoco puedo dejar de subirle cosas: un pensamiento que se me ocurre en el bus, una frase de una canción que dice lo que quiero decir justo en ese momento, un video de un viejo comercial que recordé y encontré en you tube… Tal es la obsesión, que me dan ganas de actualizarlo también en mi trabajo, se que no está bien y por eso me pregunto: ¿ustedes actualizan su blog en la oficina?
Para nadie es un secreto que en las oficinas con acceso a Internet, muchos empleados pasan parte de su tiempo surfeando y disfrutando de contenidos que poco o nada tienen que ver con las labores que desempeñan. Esto, definitivamente afecta la productividad.
Nadie está libre de pecado. Con tantas cosas por hacer, a veces prefiero apartar unos minutos para hacer uso del servicio del banco en línea antes de tomar la decisión de abandonar mis labores y salir a la agencia de un banco. Pero esto no pasa todo el tiempo. Las cosas personales que hago en Internet mientras trabajo son pocas. Si navegara por placer, pasaría todo el día perdida entre páginas de juegos o compras, y es probable que la jornada no me alcanzara.
Pero hay personas que abusan de la navegación en Internet, al punto tal que no pueden evitar hacerlo incluso en horario de oficina, desperdiciando su jornada laboral. Quiza muchos de ellos tengan adicción a Internet, patología que no hay que tomar a broma: es un mal de nuestros tiempos.
Hacia tiempo que no os contaba nada sobre este tema, y tenía ganas, porque es interesante mantenerse al día en este tipo de pruebas. Bien sea por diversión o para ir adquiriendo experiencia. Sin embargo, hasta hoy, no había encontrado nada nuevo que mereciera la pena transmitiros…como decía, hasta hoy. Ved el vídeo, y seguimos hablando.
A veces, cuando estás en los primeros años de la universidad, vivir con tus padres es muy cómodo. Llegas a la hora que quieres, tienes comida gratis y, además, tu ropa aparece limpia como por arte de magia. Sólo te dedicas a formarte académicamente y a disfrutar del tiempo libre.
Sin embargo, llega el día en que piensas “¿será que ya es hora de buscar trabajo?” y comienzas a divagar sobre los pros y los contras de esta decisión, si no es que antes –por requisito de la universidad- debes comenzar a ubicar una pasantía.
Las postulaciones se pueden realizar por medio de mensajes de texto. Sólo se necesitan cuatro datos personales para postularse. El currículum abreviado se envía por mensaje de texto (SMS) desde el celular y el candidato ya está en carrera…, hay que esperar el contacto de la empresa. Es que los SMS tuvieron un crecimiento explosivo y muchos sectores ven este mercado como una herramienta de marketing. Y el área de los Recursos Humanos no se queda afuera de la moda: ahora se puede buscar trabajo por medio de los teléfonos móviles.