¿Realmente hacen todo lo posible por acercarse a los alumnos? No.
Buceando por la Red, me encuentro de repente con esta información en la edición digital de El País del mes de junio: ¡Malditos profesores! Contestando a una pregunta sobre el respeto en clase, el Consejero de Educación de la Generalitat dijo “Eso de que 25 o 30 chicos de 12, 13, 14 o 15 años pensemos que pueden seguir estando una hora seguida quietos y callados en un aula, escuchando lo que les explica un señor que dice que lo sabe todo, ha pasado a la historia.” Me quedo atónita.
Tras mi larga vida como alumna, ahora resulta que lo que mis compañeros y yo hicimos merece un diploma, como poco, porque aguantamos una, dos y hasta tres horas (en la facultad) sentados en clase escuchando a un señor o señora que, clarísimamente, no lo sabía todo.
Sigo reflexionando. Si tengo todo ese mérito como alumna, por mi experiencia como docente merecería una medalla de las grandes. Durante varios años conseguí que mis alumnos me escucharan, y yo les escuchara, a lo largo de hora y media, y encima hasta aprendieran.
Tengo 27 años. He sido profesora durante 5. Aún soy alumna de la Universidad. Según Ernest Maragall, consejero de Educación de la Generalitat, ¡he pasado a la historia!
Continúo leyendo el artículo y recibo con optimismo que su autora opine como yo. Vaya, este tema ha tocado mi fibra sensible. Sigo buscando información.
Llego a un artículo publicado por el Diario Las Provincias en el que dice que los profesores piden autoridad. ¿Pero eso se pide?, ¿la autoridad y el respeto no se ganan?...sigo leyendo y otra vez me quedo atónita.
Piden autoridad a través de más vigilancia dentro y fuera de las aulas (¿todos los alumnos son culpables hasta que se demuestre lo contrario o era al revés?) disciplina, y autoridad, mucha autoridad.
Recuerdo a una profesora de inglés que tuve en 4º de EGB. Elizabeth. Absolutamente todos los días salía llorando de clase e iba en busca del coordinador reclamando su autoridad perdida. Sólo duró un curso.
En la Universidad, con 18 años, tuvimos a un profesor que el primer día nos dejó a mi y a mis 39 compañeros con la boca callada, y así nos mantuvimos durante sus clases hasta final de curso, hipnotizados, escuchándole explicar y disfrutando de su explicación. Jamás pidió respeto, ni autoridad. 4 años después estuvo en nuestra orla.
¿Y qué opinan de esto los profesores? Sigo buscando y encuentro un blog llamado Panfleto Antipedagógico, en el que hay una interesante charla entre varios profesores y padres.
Como es de suponer, los profesores insisten en que hacen todo lo posible por ayudar a sus estudiantes, por escucharles, atenderles, saber de sus problemas…y, sin embargo, el propio administrador del blog, lo único que hace es repetir que por tal o cuál motivo un alumno le llamo tonto y puso un parte, otro le dijo que ojalá y se muriera y le puso otro parte, otro le dijo que su clase era un rollo…
Por supuesto, no todos los profesores son iguales. “La peor clase de tu vida” programa de éxito en Argentina.
Los tiempos han cambiado. La información pasa rápidamente, tenemos Internet, los estudiantes tienen iPods, discos duros portátiles, portátiles ultra potentes con conexiones al otro lado del Mundo a tiempo real, y estos profesores siguen empeñándose en hablar a sus alumnos como les hablaban a ellos hace 10, 20 o 30 años.
Un chaval puede estar perfectamente sentado una hora escuchando (van a conciertos, ven películas, ¡algunos hasta leen libros!) a una persona, pero no a una persona cualquiera, además de dominar sus asignaturas, los profesores deben ganarse confianza del alumno, y para ello los alumnos deben sentir que confían en su futuro, que no son un caso perdido, deben ser guías sin imposición.
“Me respetas por ser profesor”. No, te respeto por ser persona, te admiraré y respetaré como profesional cuando te lo merezcas. Cuando no me eches de clase porque es más fácil que buscar una solución, cuando no pases de mí en el aula porque es más cómodo, cuando tu asignatura sea una aventura de la que quiero descubrir el final, cuando la tutoría sea un diario, cuando no utilices tu poder para sentirte mejor contigo mismo y elevar tu ego, cuando me dediques tus 37,5 horas establecidas y no pienses que, yo, si causo problemas, es porque no merezco la pena.
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30 de Noviembre de 2007 - 13:25
Muy bueno el post sobre todo el cierre. Felicidades Leticia.
30 de Noviembre de 2007 - 20:59
Los videos son buenisimos!! yo voy a hacer lo mismo! dormir en lugar de dar clase!!
01 de Diciembre de 2007 - 20:31
POBRE PROFESOR IGUAL ES UN RECIEN PAPÁ Y DORMIO POCO.
NAZARENO MEJOR SE RETIRA DE LA GIMNASIA.
TODO MUY BUENO.
03 de Diciembre de 2007 - 11:57
Creo que desarrollas el tema partiendo de una situación descontextualizada (era la época de los numerosos vídeos de agresiones a profesores) y por el lado teórico. “Cree en mi futuro”, “sé buen profesional”, “enseña con alegría y optimismo”… en definitiva: sé un profesor ejemplar, que no cuesta nada.
Las cosas, como seguramente sabrás, no son tan bonitas ni sencillas.
Haciendo una retrospectiva, los estudiantes van a estudiar (cuanto más atrás nos vayamos, mayores son las ganas de estudiar). Permanecen sentados porque quieren aprender. Van a clase porque quieren. Pero hoy en día no es así, ciertos (no sé si muchos o pocos) estudiantes van a aprender porque HAY que aprender. Y no hay peor estudiante que el que realmente no quiere aprender, no le interesa, y luego pasa lo que pasa. Además, señalar que ahora mismo los padres creen que mandan a sus hijos a los centros educativos a que los eduquen en modales, respeto, moral y ética, cuando en teoría solamente debería de ser un simple apoyo complementario a la labor paternal, ya que al los centros se va a culturizarse.
Con todo esto, se explica el resto: la autoridad y el respeto se ganan cuando el resto piensa que en tu figura hay autoridad y respeto. De poco sirve un profesor de literatura versadísimo en las letras cuando tiene un alumno que lo único que admira son, por ejemplo, los coches, pues este tendrá admiración y respeto por Marc Coma y no por uno que le habla de la generación del 27. La confianza considero que deriva de este punto.
Es cierto que los tiempos cambian tecnológicamente, pero también la esencia: seguirá habiendo castigos, visitas al despacho del director, peleas por un balón en el recreo o el/la “gordo/a”, el/la “gafotas”… (lo llaman “bullying” ahora, ¿no?). Eso que todos recordamos con mayor o menor cariño. Sin embargo está cambiando algo en esta esencia: el responsable de la educación CULTURAL de los alumnos ya no es respetado, pues muy pocos admiran la cultura.
Perdón por la palabrería.
Un saludo.
03 de Diciembre de 2007 - 13:13
Querido Cafetero,
Yo no digo que ser un buen profesional no cueste nada, claro que cuesta y mucho. Se supone que todos tendemos a eso, y, en el caso de los responsables de la educación de nuestros hijos, más. Cuesta, mucho, muchísimo…por eso se habla de carreras vocacionales, y ésta es de las que más se presta a ese apelativo.
No puedo estar de acuerdo contigo cuando afirmas que hace años los estudiantes iban a clase porque querían estudiar y que ahora lo hacen porque deben hacerlo. Siempre ha sido porque deben, son niños, es su obligación, su responsabilidad, no lo ven como algo que quieren, mis padres no lo veían, otra cosa es que lo acataran con mayor o menor resignación.
Estoy de acuerdo contigo en que la actitud de muchos padres debe cambiar. No son la mayoría, pero algunas famlias mandan a sus hijos al colegio como si fuera el sitio donde deben aprender y aprenhender todo lo que serán en la vida y se olvidan de su papel como co-educadores, de hecho, muchas veces, estropean lo que se hace en los colegios…pero son los menos.
Los niños pasan la mayor parte del tiempo en el colegio, en su trabajo. Los profesores tienen la obligación de enseñarles.
Hasta qué punto deben hacerlo es un tema del que ahora se habla mucho gracias a la famosa inclusión de la asignatura EDUCACIÓN POR LA CIUDADANÍA.
En mi opinión, los centros escolares, siempre en continuo contacto y relación con los padres, deben enseñar a un niño - adolescente ciertos valores morales y éticos, un mínimo de civismo que se debe complementar con la vida familiar.
Sobre la autoridad y el respeto sigo opinando lo mismo. Debemos partir de la base de que en un aula el profesor es la imagen de la autoridad y de la seguridad, en caso de ser necesario. Un profesor no puede entrar en un aula equiparándose a sus alumnos, aunque sea sólo por el hecho de ser un adulto.
Sin embargo, lo que sí debe hacer es tratar de convertirse para ellos en alguien tan interesante como Marc Coma, y transformar la Generación del 27 en lo más intrigante que su imaginación le permita.
Como decía, son niños. Seguirá habiendo castigos, visitas al despacho del director y seguirá existiendo el graciosillo de turno (que, muchas veces, tiene gracia el crío)pero si cada vez se admira menos la cultura, y el responsable de transmitirla es menos respetado, éste no debe caer en la desidia.
Por cierto, encantados con tu “palabrería” y tu presencia.
Un abrazo.
04 de Diciembre de 2007 - 14:03
Leticia te lías
04 de Diciembre de 2007 - 14:33
¿Puedes explicarte?
04 de Diciembre de 2007 - 15:20
Enhorabuena por el post. ¿ Qué piensas de tener niños? . me imagino que tendras niños pronto.
05 de Diciembre de 2007 - 13:03
¿Quién te dice que no los tengo?…y, sinceramente, debo estar espesa, porque…¿qué quieres decir con tu pregunta?
09 de Diciembre de 2007 - 20:18
Imágenes muy reflexivas sobre el que hacer y no hacer de los profesores.
Soy profesor y no me gustaría que me califiquen con ese adjetivo.
Por eso a trabajar a conciencia con nuestros alumnos.
23 de Marzo de 2008 - 23:53
Tienes toda la razon,no puedo estas mas de acuerdo contigo.
En fin muchos profesores se piensan q x serlo les tenemos q besar los pies o algo asi,cuando ellos nos tratan como si fueramos una mierda y utilizan su poder para humillarte e incluso ridiculizarte,yo y muchos de mis compañeros lo hemos vivido.
Una vez tuve un profesor en 1º ESO q explicaba cuando tenia ganas,nos insultaba de todo,despues lo negaba y nos llego a decir q no le saludaramos cuando le vieramos x la calle…y despues tenia la cara de ir al director a quejarse de q no le prestabamos atencion.
Por suerte no todos son asi,como todos he tenido profesores malos,pero tambien muy buenos,q efectivamente,no tenian q pedir respeto ni enfadarse para q les atendieras,simplemente no era necesario q dijeran nada xq la gente ya les respetaba,x tratarnos ante todo como personas y dar unas clases interesantes,divertidas y entretenidas.
Claro pero simpre hay algun tarado x ahi…
14 de Agosto de 2008 - 11:27
Me llamo Marina y estoy trabajando en un nuevo programa de debates juvenil de Antena3. Buscamos opinadores y testimonios para tratar temas de adolescentes. Se pueden tratar temas como sexo, drogas, bulling, el tema del amor y la diferencia de edad. El programa es muy interesante y se va a tratar todo recuperando el clásico formato de debate. Para más información o interés podéis contactar conmigo en el 916234636
Un saludo