14 Febrero 2008
“Manitos” de obra barata
Derechos, Experiencias, Mientras trabajo Añadir un comentario
Marcos se levanta a las 7 de la mañana. No desayuna. Camina 20 cuadras para ir a trabajar. Vuelve a su casa a las 11 de la noche. Y cena, a veces.
A simple vista, una jornada laboral no muy distinta a la de cientos de trabajadores del mundo, que justamente dedican varias horas del día -sino todas- a Trabajar. Pero Agustín tiene 11 años. Y mientras sus amigos del barrio van a la escuela, él debe cuidar su esquina en la que diariamente limpia más de 200 parabrisas.
Una rutina que se repite en la vida de más de 217 millones de niños y niñas de todo el mundo, entre los cuales, 126 millones están expuestos a las peores formas de trabajo infantil. Sí, trabajo infantil. Y aunque uno cree que es un fenómeno monopolizado por países asiáticos, la realidad demuestra que en todos los países del mundo –en mayor o menor medida- existen niños trabajando en condiciones impropias para su edad.
En Uruguay, el Código de la Niñez y la Adolescencia establece los 15 años como la edad mínima para que los adolescentes trabajen en empleos públicos o privados. La normativa establece excepciones, las cuales son reguladas por el Instituto Nacional del Menor y gestionadas por padres o tutores. Casos en los cuales el Estado está obligado a velar contra toda forma de explotación económica y contra el desempeño de cualquier tipo de trabajo peligroso, nocivo para su salud o para su desarrollo físico, espiritual, moral o social.
Trabajo Infantil en Uruguay. Investigación Canal 12
Si bien repito el trabajo infantil sucede en la mayoría de los países del mundo -como demuestra la investigación de Canal 12 -, el caso más conocido es el de la India, país que cuenta con más de 60 millones de niños menores de 14 años trabajando a tiempo completo, entre los cuales, un 20 por ciento lo hace en condiciones de esclavitud. En 2006 el país asiático prohibió esta forma de trabajo, pero la problemática está tan arraigada en su dinámica laboral que ha sido imposible erradicarla.
Como ejemplo, en 2007 el periódico británico The Observer publicó una reveladora investigación sobre trabajo infantil en India. La publicación señalaba que las prendas de la marca GapKids, de la empresa GAP, eran fabricadas por niños de hasta 10 años, los cuales trabajaban 16 horas por día sin recibir pago y en condiciones de trabajo deplorables. La explotación de niños como mano de obra barata o en situación de esclavitud es una práctica bastante común llevada adelante por algunas grandes marcas, que instalan sus fábricas o subcontratan otras en países en los que los costos son más baratos.
Pero no todos los niños y adolescentes que trabajan lo hacen en condiciones inadecuadas y están desconformes con su situación. Los “Nats”, sigla de la expresión Niños y Adolescentes Trabajadores, reivindican su derecho a trabajar. Este movimiento, que nació en Perú, se ha extendido a numerosos países de América Latina, África Occidental, India y ha comenzado a expandirse a otros países asiáticos. Entre sus demandas, se oponen a la idea de una edad legal de acceso al trabajo y se rebelan contra el boicoteo de los productos que fabrican para la exportación y piden a las Naciones Unidas que “hagan un distingo entre la explotación de los niños y las demás formas de trabajo que contribuyen al desarrollo de estos”.
Es claro que no todos los niños que trabajan son explotados. Pero sí son los más expuestos y los que cuentan con menos armas a la hora de defenderse de los abuso de sus mayores.
Funte foto: www.eldiariodeparana.com.ar
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15 de Mayo de 2008 - 19:19
[...] cuestiono otras faltas conocidas por todos que pasan desapercibidas. Hace un tiempo hablábamos de la explotación de niños como mano de obra barata. En estos casos las empresas no solo infringen normas laborales, sino que abiertamente fabrican sus [...]