La aprobación de la Ley de Inmigración por parte del Parlamento Europeo levantó polvareda de este lado del océano.
Dejando de lado los eufemismos utilizados para referirse a ella (“operación retorno”, “ley de repatriación” “plan de inmigración”), la nueva normativa busca expulsar a los inmigrantes que ingresaron de forma ilegal a la Unión Europea.
A veces, cuando estás en los primeros años de la universidad, vivir con tus padres es muy cómodo. Llegas a la hora que quieres, tienes comida gratis y, además, tu ropa aparece limpia como por arte de magia. Sólo te dedicas a formarte académicamente y a disfrutar del tiempo libre.
Sin embargo, llega el día en que piensas “¿será que ya es hora de buscar trabajo?” y comienzas a divagar sobre los pros y los contras de esta decisión, si no es que antes –por requisito de la universidad- debes comenzar a ubicar una pasantía.
Uno de los grandes impedimentos para conseguir empleo es nuestra propia mente. Casi nadie lo admite, pero el temor que produce un rechazo en la búsqueda de trabajo puede llegar a paralizarnos.
En el miedo al rechazo intervienen nuestros pensamientos negativos que suelen apoyarse en nuestras experiencias de vida, de pareja y sobre todo de familia. Esto hace que nos frenemos y no podamos lograr una presentación fluida ante nuestros futuros empleadores. Obviamente este es el inicio de un círculo vicioso: el miedo al rechazo impide que obtengas un empleo, te deprimes y tienes tanto miedo de que te vuelva a pasar que no te desempeñas bien en la siguiente entrevista y no obtienes el empleo. Todo un drama.
La llamada web 2.0 nos ha posicionado ante nuevas formas de buscar trabajo y talentos. Así como hace unos años los portales de empleo con moster.com a la cabeza, crearon una revolución en la forma de encontrar, buscar y ofrecer trabajo, hoy, herramientas como weblogs y youtube. están cambiando drásticamente la forma de presentarse a un empleo por parte del profesional o estudiante y la manera de contratar un recurso, de parte de las empresas e instituciones.