Agregando leña al fuego que es la gran preocupación por la crisis económica mundial, Pepsi anunció esta semana que efectuará un recorte de personal de 3,150 empleos a nivel mundial, lo que afecta duramente a México, pues en el país se cerrarán tres plantas de producción y 30 centros de distribución, y se cancelarán 700 rutas, lo que llevará a la pérdida de 2,200 puestos de trabajo.
Una nota publicada en El Universal cita a expertos, como Bernardo González, analista de Fitch Ratings, y Deborah Riner, economista en jefe de American Chamber México, quienes aseguraron que el panorama para las empresas seguirá siendo complicado incluso durante el primer trimestre de 2009, por lo que es probable que otras corporaciones tomen medidas drásticas para reducir costos, poniendo a cientos de empleos en la cuerda floja.
Por su parte, Carlos Slim, el gran empresario mexicano, ha afirmado que, dado que la crisis mundial tardará más de un año en solucionarse, es importante que el país se enfoque más en cuidar el empleo que en buscar un crecimiento económico, para evitar que la crisis global afecte al país más de lo estrictamente necesario. Pero esto no parece nada fácil.
Por supuesto, el tema genera frustración y angustia en todos los que estamos completamente impedidos de hacer nada al respecto. Las alarmantes noticias transmitidas por los medios y la complejidad de los eventos que ocurren cada día pueden llevarnos al pánico y, cegados por éste, a tomar malas decisiones. Por eso es importante conservar la calma y procurar evaluar las situaciones de forma objetiva. Esto implica, por ejemplo, no correr a sacar los ahorros del banco para guardarlos bajo el colchón, al menos no todavía.
Sabemos que siempre es importante ser concientes de nuestros gastos y tener claro nuestro presupuesto, no abusar de las tarjetas de crédito y evitar adquirir deudas adicionales, esto es válido siempre, haya o no una crisis económica mundial.
En el ambiente actual, el tema más delicado es por supuesto el riesgo de quedarse sin empleo. Pero… estrictamente hablando, este es tan alto ahora como en cualquier otro momento. Sin duda, uno siempre debe esforzarse y hacer su mejor esfuerzo para mantener asegurado su ingreso en la medida de lo posible. Las empresas inteligentes, aunque se vean forzadas a realizar recortes de personal, no dudarán en conservar a aquellos que se hayan destacado por su desempeño. Claro, si a pesar de nuestros esfuerzos “nos toca” salir de la empresa en que laboramos, debemos tener muy claro que no es el fin del mundo, confiar en nuestras habilidades y lanzarnos al mercado. Nunca se sabe, es muy posible que si somos pacientes, confiamos en nuestras habilidades y sabemos colocarnos, encontremos algo incluso mejor que lo que teníamos…

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salomon amkie