Uno de los grandes impedimentos para conseguir empleo es nuestra propia mente. Casi nadie lo admite, pero el temor que produce un rechazo en la búsqueda de trabajo puede llegar a paralizarnos.
En el miedo al rechazo intervienen nuestros pensamientos negativos que suelen apoyarse en nuestras experiencias de vida, de pareja y sobre todo de familia. Esto hace que nos frenemos y no podamos lograr una presentación fluida ante nuestros futuros empleadores. Obviamente este es el inicio de un círculo vicioso: el miedo al rechazo impide que obtengas un empleo, te deprimes y tienes tanto miedo de que te vuelva a pasar que no te desempeñas bien en la siguiente entrevista y no obtienes el empleo. Todo un drama.
Leyendo el blog Empresario de tu empleo encontré un video que habla sobre una situación muy frecuente en las entrevistas de trabajo que pocos saben enfrentar: cómo hablar de nuestras debilidades.
Resulta interesante la postura de Inés Temple en este video, pues aborda un punto neurálgico de la situación: ciertamente debemos reconocer nuestros defectos ante un posible empleador, pero dejarse llevar puede arruinar nuestras oportunidades de conseguir el trabajo.
¿Cuánto es lo justo? ¿Hasta dónde ser sincero? ¿Quieren saber mis debilidades personales o profesionales?
La entrevista de trabajo es la herramienta de selección de personal por excelencia, clave del proceso de selección. El objetivo principal de esta instancia es conocerte y evaluar tus capacidades para el puesto al que optas.
Al momento de enfrentar una entrevista de trabajo debes tener en cuenta que se busca un perfil determinado, no al mejor, sino al más adecuado.
La primera vez nada se pierde, hay que jugarse el todo o nada. Fuente: Universia Chile
Corría el verano del año 2000 cuando un amigo me dice “te conseguí una entrevista de trabajo para mañana a las nueve”. Mi primera reacción no fue dar las gracias a este buen samaritano, sino al contrario, lanzarle duros epítetos por no haberme consultado antes. Leer el resto de esta entrada »