Este Primero de Mayo, mientras organizaciones sindicales celebraban el histórico Día Internacional de los Trabajadores, distintas ciudades europeas (Milán, París, Madrid, Terrasa, Málaga…) fueron copadas por trabajadores que se lanzaron a la calle para festejar el MayDay.
Cada año, miles de egresados universitarios latinoamericanos preparan sus valijas para irse a trabajar al extranjero, seducidos por las oportunidades laborales y los sueldos altos que les ofrecen los países más desarrollados. Pero, ¿cuál es la realidad de los extranjeros que llegan a trabajar a estos países?
Según Wikipedia, “la fuga de cerebros es la emigración de individuos ya formados y de talento (y generalmente para no regresar) a otras naciones más desarrolladas, impulsados principalmente por la falta de oportunidades de desarrollo, por motivos económicos o por conflictos políticos. A veces este fenómeno se da también entre naciones desarrolladas, debido a diferencias salariales o impositivas”.