El fin de semana leí una nota en el País de Madrid titulada: “Empresas a lo Gran Hermano” que me llamó la atención. El artículo informaba sobre la posible puesta en marcha por parte de Microsoft de un software que vigila hasta el mínimo parpadeo de los empleados en el trabajo.
Según señala la nota, la empresa de Bill Gates comenzó el trámite en Estados Unidos para patentar el programa, el cual permitirá, mediante una serie de sensores colocados al empleado, leer “el ritmo cardíaco, la respuesta galvánica de la piel, las señales cerebrales, la electromiografía, las expresiones faciales y la presión sanguínea”.
El tema ya generó polémica a nivel internacional. Discusión que tiene origen en el objetivo de dicho mecanismo. El cual no busca velar por la salud de sus empelados –aunque sea una de los argumentos que esgrimen a su favor-, sino controlar la actividad de estos mientras se encuentran en sus puestos de trabajo.
La posibilidad de este control total sobre el trabajador, hizo que me cuestionara algunas cosas. ¿La implementación de estos mecanismos no viola la privacidad de los trabajadores? ¿Los empleados pueden negarse a ser vigilados? Leer el resto de esta entrada »
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